El presidente de la Comisión de Reforma del Sistema de Justicia, Allan Wagner, explicó de qué modo actuará el equipo. También respondió a las críticas de algunos sectores por su designación.

— El ministro de Justicia, Salvador Heresi, los acompañó en la instalación de la Comisión de Reforma del Sistema de Justicia en Palacio de Gobierno, pero luego el presidente Vizcarra le pidió su renuncia y él lo hizo así.
Eso ha sido para todos una sorpresa, pero al mismo tiempo hay que destacar la celeridad con la que el presidente ha actuado, solicitándole de inmediato su renuncia. Esta es una comisión presidencial; es decir, depende del presidente de la República, no del Ministerio de Justicia. La renuncia del ministro no afecta en absoluto el funcionamiento de la comisión.

— Desde el Congreso se ha cuestionado que un diplomático de carrera se encargue de plantear una reforma judicial porque afirman que usted no conoce sobre temas de justicia.
Y tienen razón [sonríe]. Por eso, cuando el presidente me planteó la posibilidad de que yo presidiera la comisión, en principio no acepté y dije que podía ser miembro con mucho gusto. Pero los demás miembros insistieron en que fuera yo. La comisión está integrada por juristas muy destacados que van a aportar su conocimiento, su experiencia, incluso varios de ellos han participado en la Ceriajus [Comisión Especial para la Reforma Integral de la Administración de Justicia] y el Acuerdo por la Justicia. Hay una capacidad profesional y ‘expertise’ muy importante en la comisión.

— ¿Cuál será su aporte? 
El papel que me tocará cumplir a mí es el que cumplí como agente de la corte de La Haya, cuando tuve que coordinar un gran y muy destacado equipo de juristas, geógrafos e historiadores para sostener la posición peruana. Es lo que yo conozco: manejar equipos de trabajo, orientar estratégicamente hacia dónde se debe dirigir, buscar soluciones de consenso. Lo hago con el mismo sentido de responsabilidad y servicio al país como cuando fui agente en la corte.

— Otra preocupación es que este grupo de trabajo solo tenga 12 días para presentar su informe, tiempo insuficiente para plantear una reforma de fondo.
Sí, es cierto. Lo que sucede es que ese no es el propósito. El propósito de la comisión es recomendarle al presidente de la República algunos temas muy específicos, importantes y urgentes, pero al mismo tiempo viables en el corto plazo, que signifique, por un lado, el inicio del proceso de reforma del sistema de administración de justicia y, por otro, permita recuperar la credibilidad de la ciudadanía.

— ¿Le molesta que las críticas vengan del Congreso, donde sigue postergada, por ejemplo, la reforma del Consejo Nacional de la Magistratura?
La verdad es que no tengo tiempo de molestarme. Al final, lo que tenemos que hacer los peruanos es unirnos para resolver los grandes problemas del país, y esa reforma del sistema de administración de justicia debe ser una política de Estado, para tener un Estado de derecho sólido y confiable, que al mismo tiempo sea el sustento de nuestra democracia y garantía de nuestro desarrollo. Eso requiere el concurso de todos.

— También el presidente del Poder Judicial, Duberlí Rodríguez, ha anunciado una comisión para hacer un planteamiento de reforma.
Son varias las instituciones que están comprometidas para llevar a cabo estas reformas. Está naturalmente el Ejecutivo y es el liderazgo que ha tomado el presidente Vizcarra en el tema. Pero eso también comprende al Poder Judicial y es bienvenida la iniciativa del presidente Duberlí Rodríguez de crear una comisión que empiece a estudiar el tema rápidamente en su seno. También están el Ministerio Público y el Congreso. Esta es una tarea que va a requerir tiempo, pero la diferencia debiera estar en que esta vez sí se produzca la reforma que todos esperamos, no como ha ocurrido en años pasados en que se hicieron estudios muy importantes, pero fueron quedando en las gavetas por falta de decisión política.

— ¿De aquí al 28 de julio se reunirán con representantes del Poder Judicial y el Ministerio Público para recibir sus aportes?
Estamos pidiendo cita con el presidente del Poder Judicial, con el fiscal de la Nación y con el presidente de la Comisión de Justicia del Congreso. También nos vamos a reunir con otros organismos del Estado. Además, nos vamos a basar en los estudios tan importantes que se han hecho a lo largo de los años y que están guardados en las gavetas. Cualquier aporte que especialistas en el tema puedan hacernos llegar será muy bienvenido.

— ¿Ese será el punto de partida de la comisión? 
La primera línea de acción es identificar cuáles son los temas sobre los que nos vamos a concentrar. Los importantes, críticos, y sobre esa base recoger todo lo que hay al respecto, y realizar la consulta correspondiente, de manera que cuando presentemos las propuestas al presidente y él las presente a las instituciones comprometidas, al Congreso particularmente, tengan asegurada su viabilidad.

— ¿Las propuestas que ustedes van a plantear serán recomendaciones de lo que debe hacer cada órgano del sistema judicial, tales como el Poder Judicial y el Ministerio Público?
Serán cosas concretas. Por ejemplo, referidas a lo que es el control de la corrupción dentro del sistema judicial. Esto tiene que ver con la OCMA [Oficina de Control de la Magistratura] y las reformas para tener un sistema que asegure que no se den casos de corrupción en el sistema judicial. Un tema importante es ver cómo se puede crear dentro del sistema una especialidad para combatir delitos como el feminicidio, a fin de procesarlos y castigarlos ejemplarmente, y no pase como ahora que se deja libre a los causantes.

— Sobre qué hacer con el CNM, ¿la recomendación de la comisión pasará por pedir, por ejemplo, la salida de todos los consejeros o por pedir al Congreso que acelere su reforma?
Nosotros pensamos que sería conveniente que los demás miembros del CNM renunciaran, de tal manera que se pueda hacer una derogación completa del órgano y que pudiera hacerse una asignación con algunos ajustes y que dé garantías en cuanto a los próximos magistrados en tanto se procede a la reforma a fondo del organismo. Esto va a requerir una reforma constitucional.

— Usted integró la Comisión Presidencial de Integridad, que se creó en el gobierno del entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski para plantear propuestas contra la corrupción. Sin embargo, estas no se cumplieron en un 70%. ¿Cree que esta vez será diferente?
Pienso que sí. Vemos con claridad de parte del presidente Vizcarra una decisión política de ir adelante en este tema. Él personalmente ha asumido un liderazgo y compromiso. En segundo lugar, es tal el nivel de indignación en la ciudadanía y el deseo de acabar con la corrupción que eso genera un espacio político muy importante, del cual aquellos que deben tomar las decisiones tienen que ser conscientes. Es la crisis la que está generando la oportunidad de ir a esta reforma. Que no quede una vez más, como los anteriores intentos, engavetado.

 

Fuente y foto: El Comercio

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