Escribe: María Elena Castillo
Fuente y foto: La República

Allan Wagner Tizón presidió la comisión nombrada por el jefe de Estado para iniciar la reforma del sistema judicial y es presidente de la Organización Civil Transparencia y fue canciller de la República.

¿Qué le pareció el mensaje del presidente de la República?
Muy bueno.

¿Acogió las diez recomendaciones que le entregaron?
Sí, están en los seis proyectos de ley que mencionó y una enmienda constitucional sobre el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).

¿Ustedes propusieron que convoque a un referéndum?
No. En realidad esa es una decisión que tomó el presidente sobre una descripción que le hicimos de cuáles son las vías para la enmienda constitucional para lo que tenía que ver con el CNM.

¿Por qué no hacer todos los cambios por esa vía?
Porque las otras son leyes que muchas veces modifican leyes orgánicas que no requieren una modificación constitucional.

¿Qué cambios recomendaron para el caso del CNM?
Nosotros trabajamos una fórmula, que está en el proyecto de enmienda constitucional, para que sus miembros se elijan por concurso público y no sean representantes delegados de algunas instituciones. La elección estaría a cargo de un jurado compuesto por los titulares de las instituciones concernidas en el sistema judicial, es decir, el presidente del Poder Judicial, el fiscal de la Nación, el presidente del Tribunal Constitucional, el defensor del Pueblo y el contralor de la República. Además, se establecería criterios muy exigentes para que puedan presentarse a este concurso, el cual debería organizar Servir.

¿Qué requisitos?
Primero, que sean todos abogados porque se debe conocer la profesión y el funcionamiento del sistema de justicia. También deben tener un mínimo de 20 años de práctica profesional, una trayectoria intachable y que hayan ocupado puestos importantes en el propio Poder Judicial y en otras instituciones. Además, proponemos que no sean siete sino cinco miembros de muy alto nivel que, como se dice, estén por encima del bien y del mal, que gocen de gran prestigio y reconocimiento ciudadano. Así tendrían gran autoridad sobre todo el sistema judicial.

Igual pueden volver a infiltrarse malos elementos…
Uno puede tener instituciones, estructuras, reglamentos, pero en definitiva, la persona humana es fundamental. Por otro lado, las funciones del CNM no se modifican, siguen siendo básicamente las mismas, pero que los nombramientos de jueces y fiscales deben ser también a través de concursos impecables, pues la normativa que existe no se cumple. También recomendamos que se fortalezca la Academia Nacional de la Magistratura, de tal manera de que tal vez, con el tiempo, sea la vía de ingreso a la carrera judicial, a fin de consolidarla.

¿En qué consiste el sistema de control preventivo que reemplazaría a la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA)?
Proponemos la creación de una autoridad para la integridad y el control en el Poder Judicial y el Ministerio Público. La OCMA no ha rendido los resultados que se esperan. Incluso, la jefa de esta instancia fue muy sincera y nos mostró un informe sobre las limitaciones que tienen para un funcionamiento más eficiente.

¿Qué diferencias tendría?
Lo conveniente es tener un sistema muy moderno de integridad y control que se anticipe a los hechos, que tenga capacidad de investigación para determinar cuáles son las áreas de riesgo que existen dentro de la institucionalidad del sistema judicial, y así establecer mecanismos apropiados para cada una de ellas. Esta autoridad también debe ser nombrada por concurso público a través de un jurado (integrado por los mismos que elijan al CNM). Además, proponemos que se forme un cuerpo de jueces especializados en tareas de prevención y control, y que se integre a esta autoridad una brigada policial especializada en investigar este tipo de delitos e inconductas.

Se ha declarado al CNM en emergencia por nueve meses. ¿Se podrá elegir en ese tiempo a los nuevos miembros bajo el nuevo modelo propuesto?
Eso requiere una enmienda constitucional y hay varias modalidades y eso será materia de una discusión política entre el Ejecutivo y el Congreso para ver cuál es la fórmula más efectiva y rápida para constituir el nuevo CNM y tenerlo en funciones antes de fin de año.

¿Qué otros caminos hay, además del referéndum?
El referéndum es una vía, la otra es la aprobación en dos legislaturas ordinarias que nos llevaría hasta marzo del próximo año, pero hay una tercera de la que no se habla. Recordarán que cuando Alberto Fujimori dejó el gobierno se hizo una enmienda constitucional para prohibir la reelección continúa y otras cosas. El Congreso hizo una enmienda por una sola vez en su reglamento interno para tener dos legislaturas en un semestre.

¿Cree que el Parlamento tenga voluntad de hacerlo?
Lo importante es que el nuevo CNM sea elegido antes de fin de año a través de este concurso público de méritos. Allí debe haber una clara conciencia de parte del Congreso pues hay un gran interés de la ciudadanía de que se haga pronto, porque esa es la piedra angular de todo el nuevo edificio del sistema de justicia que estamos proponiendo, pero hay que entender que es solo el comienzo.

El presidente le ha pasado la pelota al Congreso…
El discurso del presidente ha sido un punto de inflexión en su gobierno, es decir, asumió un liderazgo fuerte políticamente con el apoyo de la ciudadanía para hacer las reformas que el Perú necesita. La reforma del sistema de justicia es una de ellas, pero hay otras más.

Y lo que haga el Congreso al respecto será visto con atención por la ciudadanía, que ha pedido que se vayan…
Es una oportunidad importante que tiene de recuperar imagen frente a la ciudadanía.

¿Concuerda con el referéndum para las reformas políticas?
Hay cosas que son interesantes. En Transparencia, y con el Congreso, hemos trabajado la reforma electoral y uno de los temas era si debía admitirse el financiamiento privado de los partidos políticos y las campañas electorales. Lo que estamos experimentando ahora es el incremento notable de los gastos en las campañas electorales; la última campaña presidencial costó tres veces más que la anterior y el 70% fue para publicidad en televisión y más de 20% en paneles gigantescos. Por otro lado, es cierto que la franja electoral que ofrece el gobierno. Habría que tomar ejemplos de otros países como Chile y Canadá, donde se ha prohibido el financiamiento privado.

El Congreso no ha querido tocar este tema…
No ha querido y entonces esta es una oportunidad de plantear a la ciudadanía qué opina. Eso es legítimo.

¿Y sobre la prohibición de la reelección parlamentaria?
Es una propuesta interesante. Algunos congresistas dicen que así no podrán acumular experiencia parlamentaria, pero esto podría ser una oportunidad para fortalecer a los partidos políticos, que están ahora muy debilitados, para que capaciten a sus militantes para que puedan asumir esas funciones congresales. Y sobre el planteamiento de la bicameralidad, estamos convencidos de que es así porque el Congreso siempre exceptúa la doble votación.

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